Alguien me
pregunta si puede flexibilizar su jornada laboral. Entonces siento la necesidad
de saber más antes de contestarle. ¿Motivos de conciliación familiar, por
ejemplo?….pero, ¿quieres flexibilizar tu jornada laboral o tu horario?- pregunto
yo. Ah, pensaba que era lo mismo –me responde.
Después de
esta breve conversación y breve explicación, pregunto entre mis conocidos
(sabedores o no del mundo del derecho) si podrían distinguir entre jornada
laboral y horario de trabajo; entonces, me decido a escribir este post, a la
vista del resultado, siendo consciente de que por la red hay cosas muy interesantes. De
todos modos, solo quiero aportar una visión sencilla del asunto.
Intentaré
explicarte que jornada de trabajo y horario laboral están íntimamente relacionados,
pero que responden a conceptos bien distintos.
En
cuanto a la jornada laboral, podríamos decir que es la duración del
tiempo de trabajo. Es decir, tiempo en el que se desempeñan las tareas y
funciones propias del puesto. Por ejemplo: Jornada laboral de 8 horas de lunes
a viernes
Sin embargo,
no solo existe una jornada máxima de 40 horas semanales de trabajo efectivo de
promedio en cómputo anual, sino que dependiendo de las condiciones,
circunstancias, pertenencia a colectivos, etc. podremos encontrar distintas
jornadas, que podríamos denominar “especiales” (se amplían, se reducen, se
limitan…en función de determinadas condiciones) Por ejemplo, trabajo en el
campo, en minas, en cámaras frigoríficas, etc. reguladas en el RD 1561/1995, de
21 de septiembre.
Una vez
tenemos casi claro qué significa jornada laboral, nos planteamos el significado
de horario
laboral. El horario laboral desde cuándo y hasta cuándo hemos de permanecer
desempeñando las tareas propias de nuestro puesto. Es decir, horario de 8 a
16.00 o de 9 a 14.00 y de 15.00 a 18.00, por ejemplo.
El momento
puntual de entradas y salidas que nos sea fijado determinará el modo de llevar
a cabo la jornada. Es decir, si tengo que entrar a las 8 y salir a las 16.00,
mi jornada será continuada, si, por el contrario entro a las 9.00 y a las 15.00
y salgo a las 14.00 y a las 18.00, mi jornada será partida.
Después de
esta breve explicación quizá ya podemos aclarar el interrogante que se
planteaba más arriba.
En la mayoría
de ocasiones, cuando hablamos de flexibilizar nos referimos a nuestro horario
laboral. Pongamos el ejemplo de alguien que tiene un horario de 8 a 16.00. Si
este horario es fijo, ello significará que su presencia en la empresa durante
ese tiempo es obligatoria.
Por otro
lado, si tiene un horario flexible, puede que a primera hora o a última, no le
encontremos, ya que su tiempo de presencia fijo es más limitado. El resto de su
jornada la podrá realizar en diferentes momentos del día.
Por último,
os comento el horario laboral flotante, del que me confieso enamorada. Se trata
de entrar y salir cuando el trabajador estime oportuno, pero siempre respetando
su jornada laboral. Es decir, si el trabajador entra a las 10 de la mañana,
tendrá que salir a las 19.00 (contando
que haya tenido una hora para comer; y si ha entrado a las 06.00 porque tenía
muchos informes que hacer, podrá salir a las 15.00.
Obviamente
dependerá de los puestos de trabajo que desempeñemos, pero la combinación
perfecta es la siguiente horario flexible flotante, es decir, tendré fijado un
tiempo de presencia obligatorio, pero además podré entrar y salir autónomamente
dependiendo del trabajo diario.
Bueno, las
posibilidades legales que actualmente existen, se mueven en las dos
direcciones. Así que llegamos a la conclusión
de que la jornada laboral se puede reducir, ampliar y/o flexibilizar, mientras
que el horario laboral, únicamente se podrá variar ya que hace referencia a
momentos concretos del día.
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